Domingo en Badajoz

Paseo por el río Guadiana de Diego Algaba

Hacía tiempo que no iba al parque del río así que el domingo me puse ropa deportiva y fui hasta allí en coche. Aparqué cerca de donde está el aparcamiento de las caravanas. Había una caravana de color verde que parecía un vehículo militar, un señor de unos sesenta años la estaba limpiando por fuera, vestido con una camiseta verde, estilo Zelensky. Por desgracia, últimamente lo militar está por todas partes. Guerras que vemos a diario en prensa y televisión. Seres humanos matando a otros seres humanos, destruyendo ciudades. Vemos a diario las imágenes desoladoras de la guerra en todos los telediarios. El dueño de la caravana hablaba con su vecino agitando el trapo de limpiar.

Yo sigo mi camino. Antes de empezar a pasear desayuno en el bar el Muelle, de los dos que hay en la margen derecha, el que está más próximo al puente viejo; el otro es ‘La Rana Loca’. En el Muelle suelo tomar tostada de cachuela. Hoy está un poco salada. Siempre que me siento en alguna de estas mesas pienso en que tenía que haberme traído el portátil. Cuando veo el puente viejo y el río me entran ganas de escribir, también me pasa cuando leo a Luis Landero, García Márquez, Muñoz Molina, Francisco Umbral… No sé si es porque escriben tan bien que parece que escribir es fácil, o porque lo leído me hubiera gustado escribirlo a mí. También me pasa algunas veces con Fernando Valbuena.

Frente a mí hay uno de esos muebles que son como casitas de madera que contienen libros en su interior. Bibliotecas callejeras que pusieron en algunos parques de Badajoz. Esto fue una idea del dueño de la cafetería Aaaa, la que está en la calle Moreno Zancudo, y que respaldó la Fundación CB y la Concejalía de Cultura. Algunas veces me acerco para ver los libros. Hoy no puedo, no me he traído las gafas de la presbicia y la letra de todos me parecen demasiado pequeñas.

En el bar del Muelle se está bien por la mañana temprano. Lo que más me gusta de este local los domingos es que la mayoría de sus clientes son personas que han salido para hacer deporte, y es improbable que se ponga alguien a tu lado fumando para estropearte el desayuno. No hace buen maridaje el humo del tabaco y la comida. Desde hace tiempo vienen diciendo que van a prohibir fumar en los veladores, pero no acaban de hacerlo.

Cotidianidades
Se acercan sigilosamente dos o tres patos que van de un lado para otro, siempre se dirigen a la mesa donde han puesto la última tostada. Cuando termino, me levanto y me dirijo al Puente Nuevo; otros días he ido en sentido contrario, dirección a la Fábrica de la Luz, sobre todo cuando voy en bicicleta. Esa es una ruta que hacen muchos ciclistas en una carretera que llega hasta la cantina de Gévora. Desde ahí algunos van a Valdebotoa, otros a Novelda o a desayunar a la venta Mayga que también está bien. Hoy voy andando en plan paseo. Empiezo a caminar por el sendero del interior, el que está más alejado del río. Del Guadiana y su estado no voy a escribir, se está hablando mucho de él estos días y eso está bien.

Se ha empezado a hablar del río debido a la manifestación convocada por la asociación ‘Salvemos el Guadiana’ que se celebrará el 19 de octubre. Probablemente si no se hubiese convocado esta protesta, todos permaneceríamos en silencio, mientras vemos cómo se ahoga nuestro río a su paso por Badajoz sin hacer ni decir nada.

Empiezo a caminar y lo primero con lo que me encuentro es un árbol con unas muescas que alguien ha pintado con la punta de una navaja. El dibujo es un corazón con el nombre de Marcos y Belén. Pensé que estas cosas que se daban en mi juventud ya no se hacían, pero por lo que se ve, ahora todo el mundo quiere dejar su nombre escrito, ya sea en un árbol, en una escultura que se ha limpiado o en los pasillos de un hospital. «Estas salas se inauguraron siendo Presidenta de la Junta de Extremadura María Guardiola y Consejera de Salud Sara García Espada», decía una placa que vi el otro día en el Hospital Universitario.

Mini gimnasio
Sigo andando, me encuentro con un mini gimnasio. Unos aparatos que he visto en otras zonas de la ciudad. Son aparatos para mover los brazos, las manos, para pedalear… ¿Qué me llama la atención de este mini gimnasio? Me llama la atención que, con el tiempo que llevan instalados, todos los aparatos están enteros, nadie los ha roto todavía, y esto es un logro. Recuerdo, cuando todavía había cabinas de teléfono en la calle, que había una cabina enfrente de mi casa que todos los domingos por la mañana, después de la noche del sábado, aparecía rota. Algo estamos mejorando.

Me cruzo con una chica vestida con un chándal que huele a suavizante de ropa recién lavada. De frente viene un grupo de mujeres con dos palos, uno en cada mano, parece que van esquiando. Lo llaman la marcha nórdica, van caminando todas en orden como un desfile militar, todas son mujeres, las hay jóvenes, mayores, flacas, gruesas… La monitora tiene acento argentino, parece que zancada a zancada se ha ido alejando de Milei hasta llegar a Badajoz.

Suena Camarón
Veo a Belén. Belén es muy popular en Badajoz, trabaja en el servicio de limpieza del Ayuntamiento, también corre maratones. Hoy está dirigiendo a un grupo de unas cinco mujeres. Les enseña pasos de baile flamenco. Belén se acompaña de un aparato grande con música flamenca. Cuando paso, suena Camarón. Me cruzo con muchos que van paseando igual que yo, de cada cinco personas con las que me cruzo cuatro llevan un perro, algunos con correa, otros sueltos. A mí también me gustaría tener un perro si no fuera egoísta, ¿porque qué hago con el perro cuando salgo por ahí? Y, sobre todo, ¿de dónde saco la disciplina para empezar el día media hora antes y salir a la calle con el perro, o tenerlo que sacar todas las tardes cuando estás en casa y no tienes ganas de vestirte para salir en días de frío o de mucho calor, con las bolsitas de las cacas y el pulverizador para limpiar la orina, como hacen todos los que tienen la responsabilidad de tener perro? Si no fuera tan perro, tendría un perro. Más adelante hay un parque para perros, pero hoy, en este relato, no voy a llegar.

Me despido a la sombra de un árbol que me gustaría saber cómo se llama para escribirlo en este artículo, solo sé que es bonito y que tiene pintado otro corazón con las iniciales By J.C.

 

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